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Durante las campañas de la tercera Kresama, las bajas entre los distintos ejércitos eran numerosas y por ello los enfrentamientos entre las unidades enemigas se prolongaban cada vez más en el tiempo.
Es en el castillo de Mastarka, custodiado por las fuerzas de las Beatas, donde para mantener a sus unidades activas y entrenadas hacían variopintas actividades deportivo-militares, que además de mantener el ánimo entre las tropas, servían de entrenamiento para maniobras muy concretas.
Entre ellas empujes de catapultas, escalada en muros, y otras muy diferentes técnicas que mantenían ocupada la mente de los soldados.
De todas había una que derivó sin querer en lo que conocemos hoy como Playclicksball. Se trataba de lanzar un proyectil de catapulta el mayor numero de veces posibles hasta que el reloj de arena parase. El soldado en cuestión debía lanzar el proyectil, correr hacia donde había caído para volver a lanzarlo, y así hasta que el reloj parase. Esto empezó a realizarse en grupos, todos de un mismo equipo distribuidos estratégicamente alineados para que se tardara menos entre lanzamiento y lanzamiento. Y este juego derivó en algo parecido al playclicksball cuando se introdujo un equipo contrario encargado de entorpecer el avance del equipo con la piedra.
Tan popular se hizo este juego que prácticamente era al único que se jugaba, incluso los prisioneros hacían su estancia más agradable pendientes de los resultados. En ocasiones llegando mas allá, se les permitía la práctica, no sólo entre ellos sino contra equipos formados entre prisioneros y captoras, esto forjaba un espíritu de camaradería entre los equipos que sorprendía a propios y extraños.
Pero fue tras el final de la tercera Kresama, después de la tregua magna, cuando el playclicksball conoce su época de esplendor. Prisioneros y soldados, libres de servir en filas militares, vuelven a sus tierras y hogares, expandiendo así la practica del playclicksball.
El primer partido oficial del que se tienen datos entre dos equipos de distintas regiones y antiguos enemigos fue entre las beatas y los comucos amarillos. Antiguos prisioneros de las primeras.
El encuentro tuvo tal repercusión social que todos los pueblos trabajaban duro para disponer de su propio equipo.
Fue entonces y bajo el acuerdo de las cuatro fuerzas eternas, cuando nace el primer tratado global del playclicksball, unas reglas para la práctica oficial de este nuevo deporte. Para que así no conociera diferentes formas de juego de una región a otra y fuera un símbolo de unión entre todos los pueblos del mundo... o no...
Diverfran
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